viernes 22 de enero de 2010

poema musical

La noche habla al oído al recuerdo que se esconde / tímidamente se asoma y me cuenta de la tarde aquella: sentados en la alameda y dando vueltas/ las risas, los besos.

Porque es tan bonito estar apoyada en ti/ hoy quisiera que los minutos no avanzaran que el mañana se detenga / mirar, mirar esos dos círculos que me encierran en su vida.

Y tu nombre retumbando en mi es una dulce melodía/ suena, suena me acaricia y hace más corta la distancia/ de tu no presencia/ duermo, sueño y tu vuelves a estar de pie, frente a mí.

1 comentarios:

mentolada dijo...

tardes aquellas que se recuerdan en noches cualquiera...

:)